martes, 8 de febrero de 2011

Viroides y Priones

.Se suponía que los virus eran los agentes infecciosos más pequeños que existen, pero recientemente se han descubierto filamentos de ARN sin capa proteica conocidos como viroides y priones.
1. Viroides
Son moléculas de ARN circular que carecen de cualquier protección, capaces de producir enfermedades en algunas plantas.
2. Priones.
Son agentes patógenos formados por una proteína (proteína del prión o ppr) Producen entre otras, la enfermedad de las "vacas locas" o encefalopatía bovina espongiforme (enfermedad neurodegenerativa grave). Esta proteína se acumula en el cerebro de animales enfermos, dando lugar a la estructura esponjosa de la corteza cerebral que da nombre a la enfermedad.

Virus

Un virus es un agente genético que posee un ácido nucleico que puede ser ADN o ARN, rodeado de una cubierta de proteína llamada cápside que posee unidades estructurales denominadas capsómeros.
Los virus son muy pequeños (del orden de las milimicras) por lo que sólo se pueden ver al microscopio electrónico. Los virus contienen toda la información necesaria para su ciclo reproductor; pero necesitan para conseguirlo a otras células vivas de las que utilizan orgánulos y moléculas. Los virus pueden actuar de dos formas distintas:
· Reproduciéndose en el interior de la célula infectada, utilizando todo el material y la maquinaria de la célula hospedante.
· Uniéndose al material genético de la célula en la que se aloja, produciendo cambios genéticos en ella.Por eso se pueden considerar los virus como agentes infecciosos productores de enfermedades o como agentes genéticos que alteran el material el material hereditario de la célula huésped.

Reproducción de los Virus
La única función que poseen los virus y que comparten con el resto de los seres vivos es la de reproducirse o generar copias de sí mismos, necesitando utilizar la materia, la energía y la maquinaria de la célula huésped, por lo que se les denomina parásitos obligados. No poseen metabolismo ni organización celular, por lo que se les sitúa en el límite entre lo vivo y lo inerte.
Los virus una vez infectan a una célula, pueden desarrollar dos tipos de comportamiento, bien como agentes infecciosos produciendo la lisis o muerte de la célula o bien como virus atenuados, que añaden material genético a la célula hospedante y por lo tanto resultan agentes de la variabilidad genética.Ambos casos han sido estudiados con detalle en los virus que atacan a bacterias, por lo que han sido llamados “bacteriófagos”:

En los dos casos de infección el proceso empieza de esta forma:

1. Fase de fijación
(a): Los virus se unen por su base a la cubierta de la pared bacteriana.

2. Fase de contracción
(b): La cola se contrae y el ácido nucleico del virus se empieza a inyectar.

3. Fase de penetración

(c): El ácido nucleico del virus penetra en el citoplasma de la bacteria, y a partir de este momento puede seguir dos ciclos diferentes:
1. En el ciclo lisogénico se produce cuando el genoma del virus queda integrado en el genoma de la bacteria, no expresa sus genes y se replica junto al de la bacteria.

2. En el ciclo lítico el ADN bacteriano fabrica las proteínas víricas y copias de ácidos nucleicos víricos. Cuando hay suficiente cantidad de estas moléculas, se produce el ensamblaje de la proteína y el ADN. vírico y se liberan al medio, produciendo la muerte de la célula.

3. El virus queda en forma de profago.

BIODIVERSIDAD

INTRODUCCIÓN
Nuestro planeta está habitado por un número estimado de 2 a 4.5 millones de formas de vida, y el número estimado de especies extintas es aproximadamente de 50 a 16 mil millones.
Se ha dado el nombre de taxonomía (taxis, ordenar, nomos, ley) al estudio de los principios generales de la clasificación, sin embargo esta ciencia comprende algo más que identificar y dar nombre a los organismos, su interés es el de buscar un orden dentro de la diversidad.
En el caso de los organismos, los biólogos han buscado un sistema “natural”, que sea independiente de la imaginación humana, denominándose taxa al grupo de organismos donde todos los miembros están relacionados entre sí por un ancestro común; por lo que una diferencia importante entre clasificar organismos y objetos inanimados es que para estos hay varios criterios, mientras que para los organismos solo uno: el ancestro común. La clasificación moderna de los organismos obedece a las relaciones evolutivas y a dos contribuciones importantes del naturalista sueco Carlos Linneo (1707-1778), que fueron:
a) Un método de agrupación
b) Un método de denominación o nomenclatura científica llamado sistema binomial.
El método de agrupación que ideó consiste en categorías (jerarquías filogenéticas o historia evolutiva), que en orden descendente son:
Reino
Phylum o Filo
Clase
Orden
Familia
Género
especie.
La especie es la unidad de clasificación biológica y se puede definir como ¨el conjunto de individuos con características comunes capaces des cruzarse genéticamente entre sí y producir descendencia fértil¨
Es obvio que el reino abarca distintos phyla; un phylum, varias clases; una clase, distintos órdenes; un orden, familias; una familia, varios géneros; y un género, una o varias especies, todas estrechamente relacionadas.
Además hay niveles intermedios entre categorías como sub, super, infra y otras como la variedad, el grado y la rama. La segunda contribución de Linneo fue la propuesta que todos los organismos tuvieran dos nombres para ser reconocidos en todo el mundo, a esto se llama sistema binominal.
Así, Canis familiaris es el nombre científico aceptado mundialmente para perro (esapañol), kelev (hebreo), hund (alemán), dog (inglés), pies (polaco), sabaka (ruso), hond (danés), y chien (francés).
Las reglas para la nomenclatura binominal son:
· La primera palabra del nombre nos dice el género y su primera letra va con mayúscula.
· La segunda palabra es un adjetivo; ambos palabras denominan a la especie.
· Se usa el latín o palabras latinizadas.
· Cuando el nombre se escribe a mano o a máquina, se subraya; cuando se imprime, se escribe en “cursivas”, llamadas también “letras itálicas”.
Dentro de las ventajas de la clasificación taxonómica están:
· El estudio de los organismos se facilita.
· El nombre científico es aceptado mundialmente, independientemente del idioma de cada país, ya que se usa el Latín, una lengua muerta que no cambia.
· El reconocimiento de categorías de acuerdo con relaciones de semejanzas estructurales y evolutivas.
· Los organismos se ordenan en jerarquías de mayor a menor.

PASTEUR

Louis Pasteur (1822-1895), un microbiólogo y químico francés lo ganó con una serie de experimentos tan bien diseñados que no permitían dudar de que la vida no surgiera de la nada.Pasteur utilizó recipientes con cuellos largos y curvos, en los que colocó un caldo que había hervido durante algunos minutos. Al retirarlo del fuego, el aire entraba por el cuello, pero los microbios quedaban atrapados en él, lo que impedía que contaminaran el líquido y permitía conservarlo estéril indefinidamente. Sólo cuando se rompía el cuello, aparecían organismos en el caldo. Con esto, Pasteur derribó definitivamente la teoría de la generación espontánea, pues demostró que los organismos sólo aparecían cuando había aire contaminado.Los experimentos de Redi confirmaron la hipótesis de la biogénesis, los cuales se enfrentaron en distintos momentos y con distintos experimentos para apoyar cada una de sus posturas hasta que finalmente con la precisión científica que caracterizó los experimentos de Louis Pasteur logró definitivamente dejar de lado la idea de que la vida pudiera surgir por “generación espontánea”.

SPALLANZANI

Lazzaro Spallanzani (1729-1799), naturalista e investigador italiano repitió los experimentos de Needham. Spallanzani tuvo particular cuidado al hervir las mezclas y al llenar los frascos. Usó corchos para tapar la mitad de los frascos. Selló herméticamente la otra mitad de los frascos. Spallanzani observó que los seres vivientes aparecieron solamente en los frascos tapados con corcho. Presentó este experimento como evidencia de que no hay generación espontánea. Pero los abiogenistas, proponentes de la generación espontánea, señalaron que se había excluido el aire de los frascos sellados. Sostenían que el aire era esencial para que hubiera generación espontánea. Los biogenistas, sin embargo, creían que el aire era la fuente de la contaminación y había que excluirlo. En 1860, la polémica entre abiogenistas y sus contradictores se había hecho tan intensa que la Academia de Ciencias Francesa ofreció un premio a quien pudiera resolver la controversia.

REDI

Francisco Redi (1626-1697), un médico y científico italiano, no estaba convencido de que las moscas salían de la carne podrida. Redi observó que las moscas se posaban en la carne podrida. También observó que en la carne aparecían pequeños organismos blancos parecidos a gusanos. Estos gusanos se comían la carne podrida. Eventualmente, los gusanos dejaban de moverse y se convertían en pequeñas estructuras ovaladas. Redi colocó algunas de estas estructuras en frascos de cristal y los cubrió. Después, notó que de estas estructuras salían las moscas. Estas moscas se parecían a las moscas que había observado antes en la carne podrida. Redi formuló la hipótesis de que las moscas que se habían desarrollado de los gusanos eran la progenie de las moscas originales.Redi diseñó un experimento para determinar si se desarrollaban gusanos en caso de que no se dejara a ninguna mosca entrar en contacto con la carne. Puso carne en ocho frascos. Cuatro de ellos permanecieron abiertos. Selló los otros cuatro frascos. En los frascos abiertos, observó que había moscas continuamente. Después de un corto período de tiempo, había gusanos solo en los frascos abiertos. Redi llegó a la conclusión de que los gusanos aparecían en la carne descompuesta solo si las moscas habían puesto antes sus huevos en la carne.Los experimentos de Redi presentaron evidencia en contra de la hipótesis de la generación espontánea. Sus opositores alegaron que no se había permitido que el aire entrara a los frascos sellados. Ellos decían que la falta de aire evitaba que hubiera generación espontánea. Redi rediseñó su experimento y usó cubiertas. Estas cubiertas permitían que entrara el aire, pero dejaban fuera las moscas. No aparecieron gusanos en los frascos cubiertos de esta manera.En 1745, John T. Needham, religioso jesuita y naturalista inglés, sostenía que había una “fuerza vital” que originaba la vida (Generación Espontánea) la cual argumentó con elegantes experimentos de índole científica; idea que fue apoyada por varios naturalistas que encontraron una fuerte oposición con el surgimiento de la teoría de la Biogénesis (la vida surge de la vida misma).

ORIGEN DE LA VIDA

La cuestión sobre el origen de la vida y por ende de los seres vivos es, de hecho, una de las más antiguas en filosofía. Ya el filosofo Demócrito escribió que todo lo que existe en el universo es el fruto del azar y la necesidad. En la época moderna a lo largo del siglo XX encontramos reflejadas ambas posturas, a menudo antagónicas. Por ejemplo, el astrónomo británico Harold Spencer consideraba que la vida necesariamente aparece dados los elementos que se requieren, y escribió en 1940 algo así como: “Parece razonable suponer que, siempre que en algún lugar del universo aparezcan las condiciones adecuadas, la vida inevitablemente aparecerá.” En el mismo lado del debate encontramos al químico Melvin Calvin, quien concluía que todo lo que se requiere para estimar la probabilidad de vida celular en el universo, es conocer el número de planetas con condiciones similares al nuestro.Así, en los últimos 2,500 años hemos pasado por diferentes teorías e hipótesis que tratan de una u otra forma explicar sin necesidad de las divinidades de antiguos pueblos y culturas como se generó la vida que conocemos en nuestro planeta y quizá en otros planetas más.Desde la antigüedad la creencia de la generación espontánea se tenía como aceptable, sosteniendo que la vida podía surgir del lodo, del agua, del mar o de las combinaciones de los cuatro elementos fundamentales: aire, fuego, agua, y tierra. Aristóteles propuso el origen espontáneo para gusanos, insectos, y peces a partir de sustancias como el rocío, el sudor y la humedad. Según él, este proceso era el resultado de la interacción de la materia no viva, con fuerzas capaces de dar vida a lo que no tenía. A esta fuerza la llamó entelequia.
Hasta la mitad del siglo XVII, la mayor parte de la gente aceptó la hipótesis de la generación espontánea.